
Jóvenes de mi patria, nuevamente me veo en la obligación de subir un tema que me es bastante desagradable, pero necesario de comentar.
En realidad nunca es agradable hablar de la Democracia Cristiana, pero como verán (por la foto) será este partido el centro del análisis.
Muchos militantes del partido de la flecha roja dicen que sin ellos no se puede gobernar, que son el partido más importante, que son del centro, que bla bla bla....pero ¿qué tan relevantes son en la escena política nacional?.
Uno entiende que al interior de los partidos hay ideas comunes, convergentes. Uno se imagina que dentro de estas colectividades existe consenso en la manera de hacer gobierno, de llevar a cabo ciertas políticas, de distribuir los militantes de la mejor manera en los cargos públicos, etc.... un sin fin de tópicos en los cuales se supone que los miembros de un partido están relativamente de acuerdo. Sin embargo, cuando hay elecciones internas en los partidos nos encontramos con que al paracer todos esos consensos, acuerdos, fines comunes, etc, se van al tacho de la basura y empiezan a salir a flote todas las rencillas y codazos que nadie se imaginaba que existían.
Resulta que las elecciones DC son finalmente algo muy similar a las elecciones presidenciales: tenemos en una esquina a Jaime Mulet, representante del sector "colorín" y por la esquina azul está la figurita del partido y rostro oficial del consuelo político, la Sole Alvear. Si bien uno podría imaginar que las elecciones internas de un partido no debieran ser tan virulentas como una presidencial, donde se enfrentan ideologías distintas y posiciones económicas diferentes, resulta que las elecciones de la DC son igual o peores que una presidencial; llenas de dimes y diretes, de golpes bajos, de senadores que defienden a su preferido hablando mal del otro, en fin.... las elecciones internas demuestran cuan bajo llega en afán de poder y lo insaciable que es la clase política por obtener un par de "flashes" más o una páginas más que el otro en los periódicos. Ayer nuestro Jorge Pizarro dijo: "Si queremos seguir cuesta abajo, habrá que votar por Mulet". Esta bien que este senador sea alvearista y que le preocupe la elección del domingo, pero con frases tan burdas y baratas como esas el nivel de la política no podrá subir. Hay que reconocer que la DC dio un gran paso al hacer sus elecciones abiertas para todos los militantes, pero no por eso los políticos van a aprovechar esa condición para ensuciar la democracia y empañarla con la carencia más absoluta de clase.
En realidad, tal como ocurre en la DC pasa en el resto de los partidos. Mi amigo personal y colega Cristian Salinas podrá decirme que lo mismo ocurrió en el PS, pero si bien no deja de tener algo de razón, el partido socialista, a través de Isabel Allende y Camilo Escalona actuaron con mucho más peso político y altura de miras y las elecciones mantuvieron un perfil más bajo, como debe ser.
Ojalá que el Domingo 30 no sigamos escuchando más barbaridades de personajes DC y que las elecciones internas de ese partido pasen lo más desapercibidas posibles, porque este partido, el más "imprescindible" para algunos, esta "mostrando la hilacha" día a día.