Jóvenes de mi patria, desde el año 98 hemos visto que la imagen del nonagenario ex dictador chileno ha ido cambiando gradualmente. Durante los dos primeros gobiernos de la Concertación hizo practicamente lo que quiso. Aún unos pocos ingenuos le temían, de modo que se dio el lujo de vivir tranquilo, cómodamente, con sus seres queridos, sus suntuosidades, comandó una de las ramas de nuestras Fuerzas Armadas e incluso tuvo la desfachatez de intentar ocupar una silla del Congreso, cuestión que afortunadamente le duró poco porque se le desaforó rápidamente. En fin.... todos estos acontecimientos ocurrían delante de nuestras narices y algunos lo veíamos en los noticiarios de nuestros televisores con una terrible impotencia, mientras otros lo veían como una cuestión normal porque la ley lo establecía así. Pero pasaba el tiempo y este sujeto vivía un mundo aparte, hasta que se le ocurrió viajar a Londres para tratarse un problema clínico. Pero se le olvidaba al paciente inglés que el viejo continente es mucho más desarrollado que el nuestro y que, por tanto, la justicia suele funcionar mejor. Tanto así, que la propia policía lo fue a retener a la ya famosa London Clinic.Así comenzó a construirse esta historia de dramas procesales y nosotros al otro lado del Atlántico mirábamos esta película atentos, y los que antes nos sentíamos impotentes empezábamos a entusiasmarnos con este atractivo y esperanzador espectáculo, mientras el otro fragmento de la población que apoyaba a Pinochet empezó a temblar ante las posibles consecuencias. Finalmente, y luego de una justificada extradición volvió a nuestro pequeño país para que nuestros amigos de Bandera c/ Morandé se hicieran cargo del bulto. Y así se comenzó a dar vuelta la tortilla. Pinochet volvió al debate y era titular todos los días en los diarios del globo.
Hoy, cuando ya han pasado varios años, miramos hacia atrás y vemos que la imagen del ex dictador actualmente resulta ser bastante nauseabunda. Los que estaban con él ya no quieren salir en sus fotos, su familia se divide, sus adherentes son cada vez menos y los crímenes contra los derechos humanos son cada día más evidentes y los delitos tributarios patentes y palmarios. Sus ex Ministros dicen que nada sabían y el primero en caer es el Mamo Contreras, subordinado directo de Pinochet y ex Director nacional de la DINA. Ante este hecho Pinochet se hace el ciego y Contreras le reprocha deslealtad y lo sindica como el principal responsable.
Después de todos estos hechos ya nadie discute en Chile si hubo o no violaciones a los DD.HH. y tampoco se discute la identidad de Daniel López. Se le empieza a procesar por la Caravana de la Muerte en el 2001 y después por la Operación Cóndor. Uno a uno se van abriendo los procesos y el desprestigio y degradación de la imagen de este sujeto recorre el mundo.
Ayer fue un día histórico. En el proceso que se le sigue por la Operación Colombo se le abrió un prontuario. Hoy vemos a Pinochet como un vulgar delincuente más en nuestro país y poco a poco pierde relavancia en la agenda pública. Se le tomaron las huellas dactilares y se le sacó la clásica fotografía de frente y de perfil. Es un procesado más, y aunque quisiera poner un pie afuera de su casa no podría hacerlo porque esta bajo arresto, y cuando llegue la muerte de Augusto José Ramón Pinochet Ugarte nadie lo recordará como un Presidente o como un héroe. El concepto "impunidad" ya no es tan cercano. Nuestros hijos van a estudiar la Historia de Chile y verán los 17 años de Dictadura como el periodo más oscuro de nuestra corta, pero intensa Historia, y al igual que muchos de nosotros, sentirán verguenza de aquello.
Esta es la óptica de un joven universitario. Yo nací en 1986, y puedo decir tranquilamente que no necesité vivir en el 73 para discutir sobre este tema, porque la información ya no se esconde y los procesamientos avanzan delante de mis ojos. Somos todos testigos de esto ...... ¿Qué opinan?, ¿Cómo ven ustedes la imagen del suejto en cuestión?.